Una úlcera por presión puede empezar a formarse en cuestión de horas en una persona que pasa mucho tiempo en la cama o sentada. La buena noticia es que casi siempre avisa antes de abrirse. Si sabes dónde mirar y qué buscar, puedes pararla a tiempo.
Qué es una úlcera por presión
Es una lesión de la piel y de los tejidos de debajo que aparece cuando una zona soporta presión durante mucho tiempo, normalmente donde el hueso está cerca de la piel. La presión corta el riego y el tejido se daña. El roce y los arrastres al mover a la persona lo empeoran.
Quién tiene más riesgo
- Personas encamadas o que pasan muchas horas en una silla.
- Personas que apenas se mueven por sí mismas.
- Personas con incontinencia, porque la humedad debilita la piel.
- Personas que comen o beben poco.
- Personas con diabetes, mala circulación o poca sensibilidad.
- Personas con confusión o demencia, que no avisan de que algo les molesta.
Dónde mirar cada día
Revisa la piel al menos una vez al día, aprovechando la higiene o el cambio de ropa. Fíjate sobre todo en:
- Boca arriba en la cama: la base de la espalda y el coxis, los talones, los codos, los omóplatos y la parte de atrás de la cabeza.
- De lado: caderas, rodillas, tobillos y orejas.
- Sentado: nalgas, coxis y la parte de atrás de los muslos.
- Debajo de sondas, gafas de oxígeno, mascarillas o férulas: también hacen presión.
La señal que no debes ignorar
El primer aviso es una zona enrojecida que no se va. Para comprobarlo, presiona suavemente con el dedo unos segundos y suelta. Si la piel se blanquea y vuelve a su color, de momento está bien. Si sigue roja sin blanquearse, es el primer grado de una úlcera, aunque la piel no esté abierta.
En las pieles oscuras el enrojecimiento cuesta verlo. Fíjate en un color más oscuro o violáceo que el de alrededor, y toca: una zona más caliente, más fría, más dura o más blanda que el resto también es un aviso.
Otras señales son el dolor o el escozor en la zona, una ampolla, la piel levantada o una herida, aunque sea pequeña.
Cómo prevenirlas
- Cambios de postura frecuentes. La frecuencia depende de cada persona y del colchón que use; su enfermera te la puede indicar.
- Un colchón o un cojín adecuados. Si pasa mucho tiempo en cama o en silla, pregunta por las superficies especiales para prevenir úlceras.
- Talones al aire. Una almohada bajo las pantorrillas, no bajo los talones, evita que apoyen.
- Nada de arrastrar. Para moverle en la cama, levántale con ayuda de la sábana en lugar de deslizarle.
- Piel limpia, seca e hidratada, sobre todo si hay incontinencia.
- Comer y beber lo suficiente. Una piel mal nutrida se daña antes.
Y dos costumbres que se siguen viendo y no ayudan: dar masajes sobre las zonas enrojecidas y usar flotadores o cojines con forma de rosco, que concentran la presión alrededor.
Cuándo avisar a la enfermera
Ante cualquier zona roja que no se blanquea, una ampolla o una herida abierta. Y si ya hay una úlcera, avisa si huele mal, supura, se hace más grande, duele más o aparece fiebre.
Elena Perianes. Enfermera desde 2014 y Experto en Urgencias y Emergencias. Seis años en el Servicio Vasco de Salud y después en el SESCAM. Hoy cuido a domicilio en Guadalajara, el Corredor del Henares y Madrid norte. Mi historia
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de su médico o de su enfermera.